¿Desalinizar? Por ahora no

¿Desalinizar? Por ahora no


La sequía que actualmente está afectando a gran parte de Puerto Rico ha causado estragos significativos sobre la población. Los embalses de Carraízo y La Plata, dos de las principales fuentes de abastecimiento de agua en la región metropolitana de San Juan (RMSJ), han alcanzado niveles críticos que han llevado a racionamientos de tres días en varios municipios y que posiblemente requieran que se implanten medidas más drásticas aún. Esta situación ha llevado a muchos a la desesperación y a la indignación, pues parece insólito que una isla carezca de fuentes de abastecimiento de agua potable, pudiendo aprovechar el agua del mar. Para muchos es obvio que la desalinización es la respuesta clara a la salida de esta sequía y de las que vendrán en el futuro. Esta frustración es más que entendible. No obstante, hay razones muy válidas que han hecho que esta tecnología no sea adoptada en la isla ni probablemente será una opción viable en los próximos años.

Lo primero y más obvio, el costo de construir y operar plantas desalinizadoras es prácticamente prohibitivo. Para tener una idea de los costos que conlleva desarrollar esta tecnología en la isla, las plantas desalinizadoras que se han construido en Israel tuvieron un costo de alrededor de $450 millones cada una, mientras que la planta desalinizadora que está construyéndose en California para suplir a la ciudad de San Diego se espera que supere los $1,000 millones (o un “billón” en nuestro español coloquial). Construir una planta desalinizadora que supla a la RMSJ, la cual tiene una población de alrededor de 1 millón de personas, debe conllevar unos costos cercanos a los ejemplos mencionados, muy posiblemente los supere.

¿Por qué estos costos tan elevados? Bueno, pues gran parte se debe a que estas plantas requieren consumir una gran cantidad de energía eléctrica para llevar a cabo el proceso de desalinización. El hecho de que Puerto Rico tenga costos energéticos más altos que Israel y San Diego y que, si se construye una planta en la costa, habría que bombear el agua tratada hacia las montañas de la RMSJ encarece aún más los costos asociados a esta tecnología. El resultado podría ser un aumento en el precio del agua de 3 a 5 veces su costo actual. Esto no sería nada bueno para un país que está y estará enfrentando una economía en recesión.

Segundo, y está relacionado a los costos altos, es el hecho de que Puerto Rico no cuenta con acceso a fuentes de financiamiento para desarrollar este tipo de proyecto. Debido a la crisis económica y fiscal que atraviesa Puerto Rico, el gobierno no cuenta con los fondos ni con el crédito que le permita construir plantas desalinizadoras que suplan a la RMSJ, mucho menos para toda la isla. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) se encuentra insolvente y con dificultad para cubrir sus costos operacionales actuales, al igual que las otras corporaciones públicas del gobierno. Este tipo de proyecto también resultaría sumamente arriesgado para el sector privado y necesitaría ayuda del gobierno para lograr asegurar la inversión, cosa que no está ni estará disponible.

Tercero, y no menos importante, los impactos ambientales que resultan de las plantas desalinizadoras son considerables. Debido a que estas plantas succionan agua del mar para luego tratarla, muchas especies marinas, como peces y algas, se verían seriamente afectadas. Además, una vez concluye el proceso de desalinización, estas plantas producen una gran cantidad de salmuera (una mezcla de agua con una gran concentración de sales y otros minerales y químicos), la cual tiende a ser descargada directamente en el mar. Esta salmuera es altamente nociva para la vida marina y pondría en peligro varios de los hábitats costeros. Si esto parece trivial, vale la pena recordar que esta vida marina sostienen las costas que atraen millones de turistas y mucha actividad económica para la isla. Incluso los corales, humedales y mangles proveen barreras naturales que protegen las costas y a residentes que habitan en las mismas de los impactos por erosión y marejada ciclónica.

Muchos rápido aluden al hecho de que varias de las islas de las Antillas Menores cuentan con plantas desalinizadoras para suplir agua potable. Y si bien esto es correcto, lo cierto es que estas plantas suplen poblaciones mucho menores a la de Puerto Rico, muchas de estas islas no tienen necesidad de bombear agua a poblaciones en áreas elevadas y varias pagan más que Puerto Rico por el servicio de agua potable (al igual que la energía eléctrica).

Ahora bien, ¿esto significa que la única opción es tener que aguantar racionamientos en cada sequía que venga? No, estos racionamientos muy bien se pudieron haber evitado. Hidrólogos y expertos como Greg Morris, Ferdinand Quiñones y Félix Aponte Ortiz llevan décadas señalando que la AAA pierde más del 50% del agua que produce. Para tener una idea, la AAA produce alrededor de 600 millones de galones diarios de agua potable, de los cuales más de 300 millones se destinan a suplir nada. Esta es la razón principal por la cual se llevan a cabo racionamientos a la más mínima aparición de una sequía. Y aunque hay otros factores importantes, como lo son mejorar el manejo y reducir la urbanización de las cuencas hidrográficas y reducir la sedimentación de los embalses, el principal escollo son las pérdidas en el sistema de distribución de la AAA.

Expertos como los mencionados anteriormente han recomendado que las sequías se pueden enfrentar si se reducen las pérdidas de la AAA y si se crea un sistema híbrido de abastecimiento, en el cual los embalses suplirían el agua durante la época de mucha lluvia y durante los periodos secos el agua vendría principalmente de los acuíferos (agua subterránea) de la zona norte de Puerto Rico. Esta debe ser la dirección del futuro. Aunque es posible que el desarrollo tecnológico de la desalinización supere los problemas mencionados anteriormente en el futuro, en el horizonte previsible esto no es así. Recurrir a desalinizar es darle permiso a la AAA a que siga huyendo de su responsabilidad.

7 Comments

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  1. Eliezer Cabrera

    It is a shame the author relies solely on ‘hear-say’ anecdotal evidence and name dropping to support his argument. The author seems to have skimped on his research when preparing this piece. Had he put a little more effort into searching the available peer-reviewed literature, he would have found a great deal of evidence supporting the use of desalination technologies in geographic and demographic situations similar to that of PR. There is also a vast amount of information regarding the safety of these desalination methods.

    Also, mentioning the island’s and the authority’s fiscal issues at the moment when the local water authority issues $790 million in bonds for non-infrastructure related projects is rather naive. Yes, Puerto Rico is in a dire economic situation. And yes, the amount of credit available in this specific moment is small. However, the author fails to acknowledge that the current government has mismanaged the island with failed economic policy and failed to keep politics out of the agency’s decision making process for the last three years (and every time they come into power). The current government has had the opportunity to privatize the electrical and water authorities but will not do so for political reasons.

    The government has proven to be a terrible administrator of both the water and electrical companies . It has also failed to use innovative solutions such as Private-Public Alliances to fund desalination plants and gas powered electric plants that would lower the island’s electric bills; all because for political reasons.

    Honestly, the article reads more like the talking points used by the local politicians speaking in a rally than the evidence supported arguments a real scientists use. We need more out of the box thinking back by real science, not more people telling us what we can’t do. Desalination plants (and the natural gas power plants to power them) should have been built decades ago and they should be done now. Continuing to go in circles and playing politics with people’s livelihoods is what got us to our current situation and it is not what will get us out of it.

    • Francisco

      Ehhhhh?? Eliezer, disculpa mi atrevimiento (no tan atrevido dado que al comentar se expone a recibir respuestas no solicitadas a su comentario) pero no se si te has dado cuenta, esta es la sección de reflexiones. El escrito de Raúl no es una publicación de un “paper” científico en una revista arbitrada. Ademas de que el “slogan” de 100 pies es “COLECTIVO DE IDEAS DISFRUTANDO DEL CIBERESPACIO”. Se trata de plantear una idea, en este caso específico reflexionar sobre esa idea y disfrutarlo. Tu estas pidiendo algo en el escrito que no es apto para este espacio. Respetuosamente y sin animo de angustiarte te recomiendo que vayas a una base de datos como “Science Direct” (que dado tu comentario estoy casi seguro que debes conocer) o algo así y busques las respuestas que deseas. Para terminar, quiero comentar que conozco sobre el trabajo de Raúl y doy fe de que tiene la capacidad de escribir el “paper” que estas pidiendo y (nuevamente sin animo de angustiar) argumentar con datos cuantitativos y cualitativos que prueben su planteamiento. Es mas, dada su humildad natural el no lo ve de esa manera, pero yo lo considero como uno de los expertos, o al menos en formación, en estos temas. Espero que comprendas mi respuesta a tu comentario. De la misma manera que quizás pudiste haberte indignado con el escrito, yo me indigne con el tuyo. Esto lo escribo con mucho respeto y cordialidad.

    • Luis Villanueva-Cubero

      Con pérdidas de un 60% en el sistema de la AAA, creo que el argumento del autor es acertado. Hay que atajar las pérdidas y darle mantenimiento a la infraestructura que tenemos antes de pensar en tecnología nueva. Raúl no descarta la desalinización a largo plazo, pero si no aprendemos a mantener la infraestructura que tenemos, una planta de desalinización no será mas que otro proyecto faraónico destinado al fracaso.

  2. Averiguando

    Well, for the lay person, such as myself the article presented sound arguments. Maybe the “cat catches people’s tongues” when it comes to the politcal issues involved, and they should be discussed more openly. What I would like to become informed about is why the government or people who support government owned utility companies, think it’s best that they remain this way? And what are the arguments of those against it?

    I agree, the science and cost efficiency are important when it comes to deciding what works best. However, political and social issues may be just as important. I would like to gain some insight on both. Does the reluctance to privatize or make private-public alliances have to do with who gets to benefit financially from this? Perhaps this is very relevant in the Puerto Rico case because foreign owned utilities might further enrich foreigners and render Puerto Ricans even more powerless in their “own country:? I don’t know, that is why I ask. I would appreciate someone to kindly inform.

  3. Averiguando

    It seems to make the (native) workers powerless because private owned companies may try to cut down on workers and their benefits? If a country, such as PR, doesn’t have a large enough work force, there will be less taxes to be collected?

    Mas bien, el problema es también político para generar votos??? Pero aparentemente ambos partidos han privatizado compañías públicas.

  4. Carlos

    El problema de consumo energético por las máquinas para desalinar el agua de mar no seria tanto si añaden a estas paneles solares que puedan generar electricidad. Además debemos unir fuerzas y dejar la politiquería ! Ya se dio el caso de dos alcaldes que se unieron para ampliar los embalses. No hay que tener ningún título para esto! Hello!

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