El arte de lo obvio

El arte de lo obvio


No jodas.

Eso fue lo primero que pensé cuando, hace poco menos de una semana, el Dalai Lama estaba en el “Tudei Shou” hablando de sus enseñanzas dirigidas a tener una vida mejor.

De esta forma, el Dalai Lama empezó en un ingles bastante mataito, a hablar de la necesidad de llevar una vida llena de positivismo. Además argumentaba que los problemas son pasajeros y queda en nosotros el poder ver “el bigger picture” y entender que en la vida somos nosotros lo que debemos tomar las riendas y mirar hacia el futuro con optimismo.

Resumo sus enseñanzas:

No te ahogues en un vaso de agua.

Se positivo.

Aprende a apreciar la vida por lo que es y no por lo que quieres que sea.

Asume control de tu vida.

Admito que todas enseñanzas suenan de lo mas bien. Es más, estas enseñanzas yo las he escuchado ya através de toda mi vida miles de veces. Son tan cotidianas que existen numerosos refranes que las recogen.

No obstante, el Dalai Lama, el niño escogido, fue invitado al “tudai shou” para predicarlas. Más aun, la entrevistadora parecía esta en catarsis antes las casi inentendibles expresiones de este curioso señor.

¿No les parece interesante que caigamos en la trampa de hipnotizarnos ante un ser humano que azarosamente escogió una cultura al otro lado del oceano? Nosotros, que ni seguimos las creencias que hacen de este hombre una cuasi-divinidad caemos en su predica mal entonada con una extraña y morbosa curiosidad.

Es una trampa paradójica. Mientras el predica que asumamos el control de nuestras circunstancias, nosotros solo llegamos a hacerlo cuando alguien que ostenta credibilidad divina no los ordena.

Es el arte de lo obvio, el arte de lo que sabemos pero necesitamos que alguien de alto rango nos lo empiece a predicar. Es la libertad que a plena voz defendemos y escondidos en nuestras respectivas casas nos asusta practicar.

Bailen!

JLV

2 Comments

Add yours
  1. Maricarmen

    Muy cierto Julio!
    Tenermos que ser firmes en nuestras convicciones y tomar decisiones propias.

    Es como “The Secret”…. ¿cuantas personas leyeron este libro y lo hicieron su biblia cuando era lo mismo que decía Bonifacio todos los domingos? O Amos Morales en su programa de KQ?

Leave a Reply