Mi última oportunidad para ver a Juan Ga

Mi última oportunidad para ver a Juan Ga


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No recuerdo exactamente cuándo fue la primera vez que vi y escuché a Juan Gabriel, pero sé que desde pequeña me fascinó, me cautivó. No sé si era el movimiento de su melena, sus bailes extravagantes o su imponente voz, pero simplemente me hipnotizó. Siempre fue mi gran secreto, únicamente lo sabía mi familia.

Cada vez que íbamos a un restaurante o cualquier sitio y tenían puesta alguna canción o vídeo de él, mi familia me decía “Mira Celestita, Juan Gabriel”, mis ojos brillaban y mi mente volaba con la ilusión de verlo algún día. Con el paso del tiempo dejé la timidez y se lo confesé a mis amigos.

Algunos se mofaron de mí, otros me miraron raro y confundidos, pero no me importó, porque para mí eran ignorantes, gente sin cultura, sin el buen gusto por la música.

En esta navidad me enteré que venía a Puerto Rico y no podía perder la oportunidad.  Aunque era uno de mis sueños, genuinamente jamás pensé que llegaría el momento de escucharlo en persona. En mi afán de verlo, obligué a mi novio a acompañarme. Según él, íbamos a ver a Juan Carlos, ahí me di cuenta que al parecer yo era la única emocionada con este concierto.

Aunque en realidad, no pienso que lo forcé a verlo, sino que le hice un favor, le di el privilegio, el regalo de ver a una gran estrella. Porque déjenme decirles, yo realmente pienso que todo el mundo necesita verlo aunque sea una vez en su vida.

Luego de una espera que me pareció eterna, llegó el gran día, 1 de marzo de 2015. El concierto estaba pautado para las 6:00pm. A eso de las 6:20pm empezó la música junto con los coristas. El público, que se componía de un 99% de personas mayores de los 60 años, aún se acomodaban en sus sillas y yo, nerviosa con medalla en mano, esperaba para ver al Divo.

Minutos después la versión pequeña del Choliseo se llenó a capacidad. ¨Siempre en mi mente¨  fue la primera canción. Confieso que creía que estaba preparada para lo que venía, pero me equivoqué.

Al segundo de escuchar la voz de Juan Ga en vivo se me pararon los pelos y mis ojos se aguaron, parecía una nena chiquita en un bosque mágico. Aunque rápidamente controlé la situación, pues no quería espantar a mi novio ni a la gente a mi alrededor.

“Querida”, “Se me olvidó otra vez”, “Te lo pido por favor”, fueron de las canciones más cantadas y aplaudidas. Pero el momento más importante y donde nos echó a todos al bolsillo (hasta mi novio) fue cuando interpretó “Hasta que te conocí” y entre medio cantó un pedazo de “En mi Viejo San Juan”.

Simplemente morí. No sé si fueron las luces, el mariachi, el repertorio,  sus movimientos o la combinación de todo, pero me ganó a mí y a todo un Coliseo que no paraba de cantar, bailar y aplaudir, durante casi tres horas.

Y hoy puedo decir, pal carajo Beyonce, Lady Gaga, Kanye West y demás. Yo vi al “fucking” Divo de Juárez, cumplí con uno de mis sueños y ahora mi vida puede continuar.

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